indirectamente...
como en aquel clásico de los 70... last night a dj saved my life, en más de una ocasión un texto o una canción nos salvan de algo, aunque en nada cambie nuestro día a día ni nuestro estado de ánimo. Pero ahí queda. Como el que sube a una montaña.
Ayer, leyendo velozmente a Octavio Paz me encontré con este párrafo subrayado y subrayado hasta casi borrarlo:
"En las decadencias la obsesión es soberana y suplanta al destino. La obsesión y sus miedos, sus codicias, sus fobias, su monólogo hecho de confesiones-acusaciones-lamentaciones."
El mono gramático, increible narración a primera vista sobre arquitectura y semiótica... deja de ser técnico y difícil para ser lírico y cercano en sus rincones. Y así no sólo vemos cómo se hunden las civilizaciones sino también los individuos, poco a poco, débilmente, a pesar de toda su grandeza.
Flanagan dijo
Extraordinario. Un saludo.
22 Septiembre 2006 | 11:59 AM